Los siguientes
aforismos y reflexiones de A. R. Orage constituyen una invitación a profundizar
en las enseñanzas de G. I. Gurdjieff. Orage nunca habló del “Sistema” o del
“Trabajo”, sino que denominó a su forma particular de transmitir estas ideas
como «El Método», el cual es reconocido como uno de los tres enfoques
fundamentales de la enseñanza.
Los otros dos
pilares están representados por la obra de P. D. Ouspensky, plasmada en “Fragmentos de una enseñanza desconocida”,
y la de J. G. Bennett, desarrollada en “Gurdjieff:
Haciendo un nuevo mundo”. Mientras que Ouspensky ofreció una estructura
intelectual y Bennett exploró la profundidad histórica y espiritual, Orage se
centró en la aplicación práctica del sistema.
Esta enseñanza posee múltiples niveles de interpretación y contiene significados en diversos estratos. Para encontrar los significados ocultos, el buscador debe trascender los patrones habituales de pensamiento y aprender a procesar la realidad bajo nuevas categorías conceptuales.
La presente recopilación ha sido consolidada a partir de una amplia variedad de fuentes, entre las que destacan: “Sobre el amor y otros ensayos” (A. R. Orage), “Oragean Version” (C.Daly King) y “Sherm's Orage Notes” (Sherman Manchester). Cabe señalar que, con frecuencia, las formulaciones de Orage integran frases y expresiones literales del propio Gurdjieff.
Garin –
Buenos Aires
Revisión
Diciembre 2025
Alfredo
Marinelli
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| A. R. Orage |
La Naturaleza es
la acreedora objetiva de todo ser vivo. Desde cierto aspecto, es la madrastra
malvada de los cuentos de hadas, seduciéndonos y usándonos para sus propios
fines: la transformación de substancias.
Un rebaño de ovejas existe para el propósito objetivo de proveer carne y lana.
Tal vez sobre esto podamos trampear a nuestro destino, aunque entonces
serviremos a otro objetivo.
La diferencia
entre el valor subjetivo y el objetivo es la que existe entre la actitud de la
oveja respecto a la oveja y la función o finalidad de la oveja. Nuestros
valores de rebaño no tienen preferencia sobre nuestro valor objetivo ante un
poder superior, la Luna.
La oveja negra se siente muy extraña entre las otras. Nuestro interés reside en
el individuo: el rebelde que vislumbra.
La Naturaleza es genio sin sentido común, es el acreedor objetivo de todos los
seres vivientes.
El hombre normal es aquel que no sólo ha actualizado sus potencialidades sino
que también se ha liberado de su subjetividad.
El verdadero hombre es aquel que comprende por qué vive, para qué sirve su
cuerpo y qué es lo que él debe hacer.
El verdadero hombre es aquel que en cualquier circunstancia, es capaz de
desempeñar, a discreción, el papel razonable.
Pensad en el hombre “ladino"; trata de estar consciente en todo momento.
El hombre ordinario está a merced de su organismo: de su centro instintivo
(impresiones recibidas por los sentidos, de apetitos, inercia, enfermedad); de
sus emociones (asociaciones relacionadas con personas y lugares del pasado y
del presente, gustos y disgustos, miedo y ansiedad); de su mente (imaginación,
soñar despierto, sugestión).
Si el hombre
fuera verdaderamente el heredero de todas las épocas transcurridas, estaría
sobre los hombros de sus antecesores.
Ha sido dicho una
y otra vez: el hombre es como la luna: se alimenta de impresiones y excreta
comportamiento.
El hombre cree
que tiene voluntad: ésta es su ilusión.
Puede ser que el hombre degenere, como las hormigas y las abejas, antes de
llegar a su extinción.
El descubrir no más y más cosas, sino la verdad o la verdadera relación entre
las cosas, es lo que diferencia a los hombres de los animales.
El conocimiento ordinario es un darnos cuenta de hechos exteriores; la creencia
ordinaria es convicción fundada en bases inadecuadas.
La ciencia objetiva es aquella cuyo fin consciente es la investigación del
significado y del propósito de la existencia.
El valor de un ser se define según el grado de objetividad alcanzado por él en
Fe, Esperanza y Amor.
La escala objetiva de los seres corresponde a su desarrollo interior. En la
vida se respeta a la gente por su anormalidad, no por su desarrollo interior o
por su grado de razón objetiva.
Llegar a ser
implica el ascenso a un orden de ser más elevado.
El ser tiene que ver con el centro emocional y depende del saber (centro
intelectual) y del hacer (centro motriz). Es el resultado de la lucha entre lo
que afirma y lo que niega. "Un ser es aquel que siente" y, por tanto,
debe ser calificado por la gama e intensidad de su sentimiento. Cualquier
intento de alcanzar un ser superior de otra manera lleva a un estado
psicopático. Ésta es la falacia del misticismo, que implica sentimientos
imaginarios.
Los seres son diferentes según su potencialidad de consciencia.
La ventaja de la terrible desventaja de ser humano es la capacidad de estar
alegre -siendo feliz o infeliz- y, al lograr consciencia, de llegar a ser más
grande que los ángeles. Al volvernos seres conscientes, somos la mente de Dios;
los ángeles son sus emociones y hay más alegría en el cielo por uno de nosotros
perfeccionado que por noventa y nueve ángeles naturalmente evolucionados.
El ser es el
centro emocional pero es sólo el resultado de un conflicto entre saber y hacer.
Debes intentar conocer y hacer para poder ser; ese es el valor de saber y
hacer. El hombre es una especie superior en la tierra porque en su caso existe
un gran conflicto entre el saber y el hacer. Los hombres entre sí también
deberían ser clasificados de esta manera. Por la misma razón es necesario el
desarrollo igualitario de los centros.
El patrimonio de todo ser humano es el deseo de tener consciencia de sí, que
debería aparecer al alcanzar la mayoría de edad. Más o menos a los 30 años
debería surgir un sentimiento del mundo en el que vivimos, el amanecer de la
consciencia cósmica. Luego según sus dotes, condiciones, circunstancias, etc.,
uno debería convertirse en agente consciente en las funciones del cosmos, que
es una estructura total de la cual habríamos de tener una relativa comprensión.
Entre el absoluto
positivo y el absoluto negativo -Ser y No-ser- está la escala de la existencia,
sobre la cual la evolución y la involución suben y bajan. Todo tiene su lugar
en esta escala: el hombre está en el tercer lugar a partir de lo más alto, el
metal en el más bajo.
El ser humano es el que trabaja con tres centros; el que trabaja con dos o uno
es subhumano. Cada vez que reprimimos el funcionamiento de un centro nos
volvemos seres bicerebrales o unicerebrales.
El centro
emocional es la dínamo de nuestra vida entera. Contiene nuestros deseos, que
nos mantienen en vida a nosotros y a nuestros cuerpos. Los deseos se dan en
planos diferentes. El deseo más alto, una vez sentido, no puede ser desplazado
jamás.
El sufrimiento
proviene del conflicto de centros. (Asumido conscientemente sobre uno mismo,
cuando un centro lo desea y a los demás no les gusta, puede convertirse en
Sufrimiento Consciente.)
Los síntomas neuróticos se deben a que los tres centros (intelectual,
emocional, instintivo-motriz) no trabajan de acuerdo, están en desarmonía, un centro
en un ritmo e intensidad definitivamente diferente del de los otros.
La Razón objetiva es lo inmortal. Se desarrolla yendo en contra de los hábitos
y la repetición; siguiendo un capricho legítimo; al no hacer lo que hacen los
demás. El esfuerzo que hago para llegar a ser objetivo transforma sustancias
que así se vuelven permanentes, inmortales. Adquiero un "Yo"
permanente, independiente de las vicisitudes de la vida y atento a un propósito
consciente, que permanece a través de alzas y bajas, a través de rachas de
buena y mala suerte.
La razón es la suma de las funciones normales de un ser humano, no el
razonamiento lógico ordinario o raciocinio.
Ponderar es responder a preguntas desde la esencia y responderlas
prácticamente. Un tercio de nuestro tiempo debería ser utilizado en ponderar.
Ponderar es asimilación intelectual, pero implica el uso tanto de la mente como
de la emoción. El acto de ponderar sólo es propio de un ser.
La contemplación es el contacto con formas mentales legadas por otros seres interesados
en la razón objetiva, pero ninguna afirmación puede entenderse sin el esfuerzo
de una asimilación consciente. Cuando lo que se conoce también se siente y se percibe,
tenemos la realización.
Tenemos pasión
por comprender el significado y el objetivo de la existencia, pero sólo tenemos
pasiones instintivas y, por lo tanto, no logramos comprender. Ninguno entre un
millón tiene ningún interés en el hombre como algo diferenciado de él mismo; o
bien sólo le interesa alguna reforma de la felicidad. Siendo 99% anormal,
el-significado-y-objetivo-de-la-existencia significa sólo una ventaja
instintiva; y es por tanto una cuestión académica. No estamos en un plano donde
estas preguntas tengan algún significado real para nosotros.
De las tres
líneas de evolución perceptibles para el hombre (y, por lo tanto, atribuidas
por él a la naturaleza), la más elevada, por ser la más inclusiva, es la
evolución espiritual definida como la auto-percepción del yo. Pero entre, en
primer lugar, esta definición verbal y la comprensión de su significado; y, en
segundo lugar, la comprensión de su significado y su actualización en el ser,
puede haber eones de diferencia. El mero hecho de comprender que el valor más
elevado es la objetividad del yo (es decir, la capacidad de ver todo lo que se
considera yo exactamente como si no fuera yo) no implica que lo tengamos, del
mismo modo que comprender que el oro tiene más valor que la plata, no implica
que necesariamente poseamos oro. El logro del estado de auto-objetividad es
algo totalmente diferente de su comprensión, al igual que adquirir oro es algo
totalmente diferente de apreciar su valor.
Por lo tanto, lo
que estoy dispuesto a decir de los problemas ya mencionados es que su
comprensión y apreciación necesitan complementarse con algo completamente
diferente antes de que puedan resolverse; y que, de hecho, la mente moderna,
incluso cuando desea la objetividad, es incapaz de resolver tales problemas por
la sencilla razón de que la mente moderna no es, en realidad, auto-objetiva.
Me ruego a mí
mismo y a mis lectores que no confundamos comprensión con logro; y no imaginar,
basándose en la comprensión de ciertas verdades, que las poseen, o menos aún,
que pueden utilizarlas. Nuestro ser, el único en el que se posee la verdad,
está todavía muy lejos de nuestra comprensión. ¿Es entonces el Progreso un
“mito”? No lo sé. ¿Es, por otra parte, un hecho de la Naturaleza? De nuevo, no
lo sé. Tampoco considero necesario resolver la cuestión de un modo u otro para
mi tranquilidad. Comprender lo que implica la pregunta, estar satisfecho de que
no podemos responderla ahora, pero esperar poder hacerlo algún día, creo que
eso es suficiente...
El mundo de las ideas está poblado como lo está el mundo de la naturaleza. La
capacidad de tratar ideas como si fuesen cosas, de distinguir entre ellas,
sería el pensamiento objetivo.
Ninguna aseveración puede ser comprendida sin el esfuerzo de una asimilación
consciente: esto conlleva realización.
Realización: cuando lo conocido es sentido con la emoción y la sensación.
La imaginación controlada se convierte en trabajo mental.
La introspección es una forma de locura. Nos es imposible llegar a un juicio
sobre nosotros mismos a través de la introspección: este juicio está
sociológicamente condicionado.
Razonar es la movilización del centro intelectual, que se compone de órganos
definidos: concentración, ponderación, meditación y contemplación. La
progresión lógica es la movilización ordinaria del centro intelectual como un
todo.
En el cuerpo físico vida es sensación; en el cuerpo astral, emoción; en el
cuerpo mental, pensamiento.
Compartimos la razón instintiva con los animales, pero tenemos una clase
superior de ella; la razón asociativa funciona de acuerdo con asociaciones
verbales; sobre la razón objetiva no sabemos prácticamente nada: sólo puede ser
adquirida por medio del Trabajo Voluntario Consciente y el Sufrimiento
Intencional.
La razón del hombre ordinario es la razón del conocimiento. La razón del ser
normal es la razón de la comprensión. El conocimiento es temporal, puede
cambiar. La comprensión es permanente, inalterable.
Un hombre puede comportarse de otra manera que su conocimiento; no puede comportarse de otra manera que su entendimiento, que las circunstancias nunca podrán superar.
El conocimiento
debe repetirse con frecuencia para poder adquirirlo de forma permanente; la
comprensión se incorpora a la esencia para siempre.
La mente es un dragón que recusa contestar con claridad a las preguntas. Hay
que matarlo obligándolo a responder con claridad.
No actuamos razonablemente de acuerdo con nuestra razón.
El mero
intelectualismo, la mera filosofía, produce monstruos.
Atlántida: la conciencia moral objetiva, sumergida, absorbida en la
personalidad. El Trabajo Consciente Voluntario y el Sufrimiento Intencional
desentierran la conciencia moral sepultada.
La conciencia es una función del ser normal; es el representante de Dios en la
esencia; está enterrada tan profundamente que sigue siendo relativamente
indestructible.
El
"puente" en las religiones antiguas significaba el Camino, el Camino
del Buda, el Camino de Jesús. "Yo" soy el camino, no quería decir Él
mismo, sino aquello a lo que realmente se le puede llamar "Yo".
Hay un "Yo", un alma en potencia. Si podemos decir "Yo tengo un cuerpo"
con la misma simplicidad con que decimos "Yo tengo un auto", podremos
comenzar a darnos cuenta de que este cuerpo es una máquina transformadora que
"Yo" puedo tener. "Yo" tengo una máquina para usar, no
significa "Yo" soy una máquina. "Yo" tengo un cuerpo, un
organismo mecánico cuya función es la de transformar substancias y energías.
La religión es el estudio y la práctica de la perfección, y se resume en el
texto: "Sed perfectos, como lo es vuestro Padre que está en los
cielos".
La religión es un medio para expandir el ser, para ampliar la conciencia. Las
religiones pueden limitar la expansión a un solo centro.
Orar es deseo en tres centros, más esfuerzo en tres centros.
Dios es bueno, y Él quiere que se realicen los seres del universo de modo que
ellos también puedan gozar de la bienaventuranza y llegar a ser Hijos -que
puedan entrar en la psicología del Ser que creó el Mundo.
Dios ha compartido Su sufrimiento con nosotros para que también podamos
compartir Su creación. El deseo de vivir de Dios es compartido por todos los
seres.
Dios tiene un propósito y es función de los seres normales tratar de comprender
ese propósito.
Llegar a ser conscientes de nosotros mismos en nuestra parte más elevada es
llegar a ser parte de Dios. Dios es la psique del universo.
En nosotros la psique es el campo de actividad más la forma del campo. Dentro
del campo hay tres centros: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
Hijos de Dios:
aquellos que comprenden y cooperan conscientemente.
La consciencia es un fenómeno eléctrico que surge de un estado de ser que
podemos sentir.
Salvo que podamos "recordarnos" somos completamente mecánicos. La
auto-observación sólo es posible a través del recuerdo de uno mismo. Estos son
los primeros pasos en la consciencia de sí.
Fe, Esperanza y
Amor Conscientes son brotes de la esencia. Fe es confianza, no mera creencia;
por ejemplo, la forma en que un león camina por el bosque. Esperanza es
esfuerzo, no deseo; esfuerzo de que sea así, no simple deseo de que pueda ser
así.
Del Amor, la
primera forma es de uno mismo y de uno mismo en los demás; la segunda forma es
el amor a los demás y de uno mismo en ellos; la tercera forma es el amor al
deber o a Dios y las otras formas son subproductos de él, es decir, es el amor a
aquello por lo que el individuo existe.
La creencia es un lujo; sólo aquellos que tienen conocimiento real tienen
derecho a creer; de otro modo, la creencia es sólo una opinión plausible.
El Trabajo Consciente Voluntario es aquello que se hace contra la inercia y lo
mecánico del organismo; no por lucro o provecho personal, ejercicio, salud,
deporte, placer o ciencia; no por orgullo, o por gusto o disgusto.
Con el Trabajo Consciente, la individualidad toma el lugar de la personalidad.
La individualidad crece desde la esencia y es la conciencia de la voluntad.
Podrás aprender a saber cuándo estás haciendo un esfuerzo conscientemente por
la experiencia de los esfuerzos físicos, sobreponiéndote a la inercia interior
como si estuvieras empujando contra un yugo.
La gravedad
específica controla la captación de pensamientos. En cada uno de los tres
centros hay profundidades en las que se encuentran elementos relacionados. Todo
pensamiento, sentimiento y percepción instintiva está asociado; y existen
interrelaciones entre profundidades correspondientes en diferentes centros.
Estas interrelaciones entre los tres centros componen la psicología asociativa
total de la humanidad.
El centro de
gravedad se puede comparar con el tono absoluto. Cualquier variación es un poco
anormal. Cada forma tiene su propio centro de gravedad, cada sustancia tiene el
suyo. La morada permanente o el centro de gravedad habitual de cualquier centro
en el que te encuentres con más frecuencia tiene que ver con el rasgo
principal.
La única
comprensión real que puede adquirirse depende de una determinada sustancia que
sólo puede formarse de una manera particular. Esta sustancia depende de tres
factores: la presencia de comprensiones de naturaleza similar que se vuelven
relativamente positivas y negativas, y el nuevo conocimiento que es la fuerza
reconciliante. El resultado de los tres es una nueva comprensión.
El universo es un ser con tres centros correspondientes al nuestro; su aspecto
material se compone de tasas de vibración que nos aparecen como sustancias.
El universo es el
cuerpo de Dios. Es la fuerza reconciliante del Sol Absoluto; la manifestación
de la interacción entre las fuerzas positivas y negativas de Dios. Vivimos en
el cuerpo de Dios, estamos hechos a imagen de Dios y la "fantasía" de
Dios es la inmortalidad.
Dios es el
"yo" del universo, se le llama Su Infinidad y no es inferior al
tiempo. El tiempo es un perecer perpetuo. Es el enemigo de Dios. Tiene un
propósito. Nuestra Esperanza depende de nuestra capacidad para descubrir su
propósito y cooperar con él. Ésta es la definición de religión, ayudar a Dios.
El universo como
ser consciente es la tercera dimensión del tiempo.
Los planetas son seres inmensos y tienen relaciones entre sí, como la gente.
Tienen sus gustos y disgustos, sus tensiones; sienten simpatías o antipatías
mutuas.
El tiempo es un perpetuo perecer. Es el enemigo de Dios.
El tiempo es lo más importante después de la consciencia. El flujo del tiempo a
través de nosotros nos da la oportunidad de extraer lo que podamos. El tiempo
es una corriente triple que fluye a través de nuestros tres centros
(intelectual, emocional, instintivo-motriz). Pescamos en la incesante corriente
del tiempo: lo que capturamos es nuestro, pero el resto desaparece. El tiempo
no espera a que capturemos todo lo que hay en la corriente, pero si capturamos
lo suficiente tendremos lo suficiente para formar los cuerpos superiores, y así
llegar a permanecer.
El tiempo es la suma de nuestras experiencias potenciales, la totalidad de
nuestras experiencias posibles. Vivimos nuestras experiencias en forma
sucesiva, esto es experimentar una línea y ésta es la primera dimensión del
tiempo.
Ser capaz de
vivir experiencias simultáneamente es añadir otra dimensión, la segunda, al
tiempo. El tener consciencia de esta simultaneidad la llamamos tiempo sólido, o
tercera dimensión del tiempo.
Justo en el
momento del tiempo en que podamos decir: “Lo que me está ocurriendo",
estaremos a salvo.
Gurdjieff dice:
"El tiempo es el Subjetivo Único".
El Potencial es
aquello que puede ser, dadas las circunstancias externas e internas, convertido
en Real. Estas potencialidades no son infinitas en número.
Conocernos a nosotros mismos es conocer al universo.
Hablando del conocimiento de sí, se dice en los evangelios no canónicos: “El
reino de Dios está dentro de vosotros. Tratad, pues, de conoceros y sabréis que
sois la ciudad y que estáis en la ciudad." “Seguidme y me perderéis;
seguíos y encontraréis no sólo a vosotros mismos sino también a mí."
Descubrid el “rasgo principal", venga de donde venga. No os identifiquéis
con él y no os molestará más.
La observación de los demás está coloreada por nuestra incapacidad de
observarnos a nosotros mismos imparcialmente. Nunca podremos ser imparciales en
nada hasta que podamos ser imparciales respecto de nuestro propio organismo.
Nos interesamos primeramente en nosotros mismos como juzgadores; el objeto de estudio
correcto de cada individuo es él mismo. Sólo quien haya intentado juzgarse a sí
mismo, puede tener una idea de cómo poder juzgar a otro. Un aforismo en la Sala
de Estudios del Prieuré dice: "Juzga a los demás a través de ti mismo y
rara vez te equivocarás".
El arte objetivo produce un estado de no-identificación. Trata del desarrollo
interior. Buscad el arte, buscad la razón.
Los verdaderos artistas son las antenas de la naturaleza; son las sombras que
proyecta la naturaleza por venir. El bohemio es el típico artista subjetivo,
expresándose a sí mismo.
Es posible tener emociones estéticas y estar desprovisto de emociones humanas.
No hay tal cosa como una obra de arte inmortal. Hay un solo un arte: el más
grande de todos, el arte de hacer de uno mismo un ser humano completo.
La esencia es un residuo químico del sol y de los planetas del sistema solar
que entra en los seres de la tierra en el momento de la concepción. En el
hombre esto afecta la región del plexo solar. Es diferente de cualquiera de las
substancias químicas que se encuentran en este planeta, y vincula al hombre con
el cosmos. Así como las substancias químicas del cuerpo físico regresan a este
planeta después de la muerte, también las substancias químicas de la esencia
regresan a sus fuentes.
La verdad ante Dios es la esencia; la "verdad" ante el hombre es la
personalidad.
La Voluntad es sólo aquello que es auto-iniciado, no obligado, no deseado por
el organismo. Un esfuerzo para lograr un querer del "Yo", no un
querer del "ello".
Remordimiento: dolor por no haber actuado de acuerdo con la conciencia moral
objetiva.
La conmiseración es divina; la conmiseración de sí, diabólica.
La realización es la actualización final de las potencialidades: el "ser
lo que debemos ser".
El sufrimiento voluntario, o intencional, es el precio de la inmortalidad.
La duda honesta es un juicio en suspenso.
El sentido común sazonado y experimentado es sabiduría; y la sabiduría en su
madurez es belleza.
Cólera y odio son emociones negativas sólo cuando están mal dirigidas. No
temáis nunca odiar a lo odioso.
El sentido del humor es una forma de intuición. La intuición con certeza es
buen juicio.
El egoísmo es medir a los otros por nuestros gustos y disgustos; no por sus
necesidades, sino por nuestras preferencias.
La vanidad es aquello por lo que estamos dispuestos a sacrificar casi cualquier
cosa con tal de no herirla.
Orgullo: ignorante presunción de que las cualidades y el buen estado del
organismo se deben al mérito.
Superstición: actitud emocional hacia una mentira.
Sentimentalismo:
una ligera emoción exagerada por un pensar confuso. “Actuar noblemente y
lamentarlo todo el día".
Agudeza verbal: una clase de exhibicionismo sexual.
¿Quieres ver al diablo? Mira en el espejo.
Sé pianista, no piano.
La persona feliz es la que se esfuerza por actualizar sus potencialidades.
Hay poca diferencia entre las experiencias de diferentes personas; la
diferencia consiste en lo que hacen con ellas. En nuestro primer alimento, la
comida, lo importante no es tanto la cantidad y la calidad cuanto la digestión.
Las experiencias son otra clase de alimento; desde este punto de vista, no
importa tanto lo que sucede cuanto la manera en que tomamos las experiencias.
La vida debe ser una superación voluntaria de dificultades, las que nos ocurren
y las que creamos voluntariamente; de otra manera, es sólo un juego de azar.
Siente con el cerebro, piensa con el corazón, actúa en forma práctica.
Formula no sólo tus pensamientos sino también tus sentimientos.
A lo que entraña
un desperdicio mental, emocional o físico, llamamos inmoral.
Tienes una
protección completa a tu alcance: el silencio.
Los ejercicios psicológicos tienen el propósito de obtener libertad de
movimiento para los cuerpos astral y mental. Comenzad por enseñarles a gatear.
Cuidaos de los ejercicios prematuros.
Debe haber algo para explicar por qué todos somos tan tontos; por qué no somos
conscientes de nosotros mismos; por qué nos tratamos con tanto cuidado. Hay
algo: es Kundabuffer.
El reconocimiento de la ignorancia es el comienzo de la sabiduría.
Buda, Jesucristo, Pitágoras y similares eran obreros prácticos.
Gurdjieff representa un Cuarto Yoga sin escuela ni maestros, una combinación pero no una adición de los tres Yogas, Raja, Bhakta y Hatha; la totalidad que es algo más que las tres partes que lo componen. No puedes referirte al todo sin referirte a las partes, pero el todo es diferente; ésta es la dificultad de hablar del "yo".
Lo normal no depende de la media.
El sentido y el objetivo de la existencia es la preocupación del hombre corriente, nunca la ocupación.
Descubra la característica de su rasgo principal; no importa de dónde venga.
No se identifique con la característica de su rasgo principal y no le molestará.
El Potencial es aquello que puede ser, dadas las circunstancias externas e internas capaces de convertirlo en Real. Estas potencialidades no son infinitas en número.
Si se quiere comprender la vida de un ser, hay que abordarla no sólo desde el lado de sus funciones mecánicas.
¿Puede correlacionar ciertos estados con determinadas formas de respirar?
No se puede pensar con claridad a menos que ambas fosas nasales estén despejadas.
La visión debe experimentarse en la
parte posterior de la cabeza.
Los centros no son cerebros; los tres cerebros son los órganos de los tres centros respectivos.
Purgatorio, Infierno, Paraíso sólo se aplican a los que sobreviven a la muerte del cuerpo planetario, es decir, a los que tienen cuerpo astral; el cuerpo-alma no puede experimentar nada de esto.
El cuerpo psíquico es el cordón umbilical que une los dos cuerpos superiores con el cuerpo planetario. Se confunde con el cuerpo astral, pero en realidad es un cuerpo separado, a veces llamado cuerpo etérico; es el menos permanente y el que más fácilmente se disuelve con la muerte.
La diversión es una mezcla accidental de emoción e idea y no es una emoción real.
El idealismo consiste en a) deseos que son realizables y b) deseos que no lo son. Estos últimos incluyen búsquedas que gastan la fuerza que podría actualizar los primeros.
El hipnotismo es una cuestión de crear corrientes; puede hacerse acariciando a los animales detrás de las orejas.
Espiritualismo: no hay nada en él excepto algo trivial. Es una neurosis como la Magia. Es la propuesta de entrar en un estado de delirium tremens para investigar serpientes.
La astrología parte de dos supuestos 1) que en el momento de la concepción las potencialidades de la experiencia se precipitan en un ser (pero no diferencia entre la semilla y el ser posterior); 2) que el destino del individuo está comprendido en los elementos contenidos en la semilla (pero la astrología no puede predecir el orden de los acontecimientos externos que actualizarán la semilla).
El arte objetivo es el arte con un
propósito consciente que se realiza con éxito.
Ninguna afirmación puede ser comprendida sin el esfuerzo de la asimilación consciente; esto trae la Realización.
Electricidad: en nuestra opinión habitual existen dos formas de ella, positiva y negativa; pero también existe una tercera forma, a saber, el campo dentro del cual las formas positiva y negativa se relacionan entre sí. Toda manifestación de electricidad positiva y negativa implica un punto de apoyo, es decir, un punto de resistencia sobre el cual se equilibran. La conciencia es un fenómeno eléctrico que surge de un estado del ser que podemos sentir.
La Ley de Tres: Toda cosa (o ser) existente está compuesta en última instancia por tres fuerzas: positiva, negativa y reconciliante; en la medida en que la cosa se desarrolla, estas tres se separan en tres centros en lugar de ser ciegas; así, el desarrollo es la organización cada vez más separada de éstas, junto con la provisión de órganos para cada una.
La fuerza reconciliante es inexistente salvo por definición, ya que es el campo en el que se producen los fenómenos; la fuerza reconciliante es difícil de definir porque somos ciegos a la tercera fuerza. Existe la misma dificultad para definir la conciencia porque es el campo de su contenido.
Trogoautoegócrata: la ley de la alimentación mutua; la ley en virtud de la cual todas las cosas (incluidos los seres) se alimentan unas de otras. Trogo = yo como; auto = él mismo; ego = yo; krat = sistema o gobierno; trogoautoegócrata = gobierno por alimentación mutua.
Hay una escala de materias y una escala de seres, una escala física y una escala biológica.
Evolución; La evolución es el proceso de ascender y descender en la escala; todas las cosas participan continuamente en este proceso.
H6 representa a los arcángeles, dioses solares.
H12 representa a los dioses planetarios.
H24 representa al hombre.
El Cristianismo siempre ha insistido en el Misterio de la Encarnación, es decir, ¿cómo es que un espíritu que es el hijo de Dios, tiene el uso de un cuerpo físico? La auto-observación no es más que un examen del cuerpo; la participación es la práctica para hacerlo funcionar; el experimento es ver lo que se puede hacer con él; y todos estos son los preliminares de la Encarnación. La reencarnación es un problema que sólo puede surgir posteriormente a la realización de la Encarnación.
La Encarnación es el habitar consciente de un cuerpo ya presente. La Reencarnación es la habitación consciente de un cuerpo buscado conscientemente; la Reencarnación no puede tener lugar antes de la Encarnación.
Reflexionar es responder a preguntas desde la esencia; y responderlas de forma práctica.
La mitad de la energía de un ser
humano debe gastarse internamente en Reflexionar.
Se debe dedicar un tercio del tiempo a reflexionar.
Reflexionar es un auto-interrogatorio que consiste en despojarnos de todas las respuestas de la asociación hasta llegar finalmente a nuestra propia respuesta esencial.
La reflexión es una auto-interrogación que consiste en despojarse de todas las respuestas de asociación hasta llegar finalmente a su propia respuesta esencial.
Cuando el tempo del tercer centro se ha elevado por un período de Reflexión activa, entonces debe haber un descanso para permitir que los otros centros se ajusten al aumento del tempo.
Todos tenemos una cierta concepción del significado y el objetivo de la existencia y es la característica principal de nuestro centro mental; se supone que la meditación saca a la luz esta concepción infantil y la hace crecer.
El hombre es la mente de Dios; el hombre es la pasión por comprender el significado y la finalidad de la existencia.
El nacimiento es la forma que tiene la naturaleza de proporcionar materia para la transmutación cósmica de las sustancias; así pues, los nacimientos varían en función de la eficacia de las máquinas implicadas.
La guerra no está sujeta a controles humanos; fue originada por la naturaleza para producir ciertas sustancias químicas de las que hay escasez.
Un conjunto de entendimientos previos dice que sí y otro conjunto lo niega, y se crea una cierta fricción; el resultado de este choque se percibe como una nueva comprensión (que puede ser según el conocimiento o según la esencia y, por lo tanto, ser temporal o permanente, y eso se determina si el individuo hace esfuerzo cuando ocurre el choque).
Si no se hace ningún esfuerzo, la nueva comprensión se percibe sólo según la gravedad específica de las palabras y ésta es aleatoria y, por tanto, mezclada con elementos que no corresponden; pero cuando se hace esfuerzo, cada dirección del choque se aprecia conscientemente (a través del esfuerzo) y el resultado final será dirigido. Así es que a las personas no se les puede decir nada de valor sino que primero deben obtener la sustancia necesaria y luego hacer un esfuerzo para lograr la comprensión.
Como los acontecimientos externos que nos desorientan no encajan en un orden reconocible, tenemos la ilusión de la libertad. Por eso tampoco aprendemos de la experiencia. Según la Ley de Asociación, todas las cosas buscan su nivel en la escala del ser. Normalmente, las experiencias se distribuyen automáticamente según asociaciones anteriores; pero cuando se hace el esfuerzo, pueden acudir a sus lugares correctos en los centros.
Influencias sociológicas: la suma de los estímulos externos que desencadenan la experiencia potencial que constituye el campo de la vida.
La esencia es lo que heredamos; la personalidad es lo que adquirimos.
El desarrollo armonioso del hombre: un hombre "integral", según la definición original, es aquel que se encuentra igualmente a gusto en los tres centros, un hombre que ocupa realmente su casa, es decir, los tres pisos de la misma. Producir tales hombres es el propósito del Método Gurdjieff, que descarta las tres formas de genio monstruoso.
Somos completamente mecánicos con la excepción de la Auto-observación y lo que la hace posible. La Auto-observación es la letra A de la conciencia; es la primera habilidad consciente que se puede alcanzar; si no puedes hacer eso, estás completamente inconsciente.
A menos que nos recordemos a nosotros mismos, somos completamente mecánicos. La observación de sí sólo es posible a través del recuerdo de sí. Estos son los primeros pasos en la auto-conciencia y volvernos auto-conscientes en nuestra parte más elevada, es llegar a ser parte de Dios. Pero el fruto alcanzado nunca se alcanza; siempre es (si es que hay alguno) un subproducto imprevisto. Es más que imprevisto; por lo general, no se realiza hasta mucho tiempo después de haber sido alcanzado. Nuestros amigos pueden verlo, una crisis puede demostrárnoslo, pero, por regla general, nuestro desarrollo a partir de la auto-observación es imperceptible para nosotros mismos. Sé que esto parecería un acto de fe, pero no es credulidad. Verdaderamente un árbol se conoce por sus frutos, pero las estaciones deben pasar antes de que aparezcan los frutos.
Sin embargo, el objetivo de la auto-observación, aparte de sus resultados, es claro; vernos a nosotros mismos como otros. Cuando pueda ser, para mí, mi prójimo, y mi prójimo, para mí, yo mismo, habré alcanzado la objetividad de un ser humano normal. A partir de entonces, el desarrollo del espíritu y del alma será tan normal como lo es ahora el crecimiento y desarrollo del cuerpo.
Después de todo, es muy extraño que no crezcamos espiritualmente como algo natural y con el tiempo. No tenemos que hacer ningún esfuerzo para madurar corporalmente desde la infancia hasta la edad adulta. ¿Por qué no rige la misma ley en nuestro desarrollo psíquico? La respuesta de Gurdjieff es la vieja respuesta religiosa: es porque el Hombre ha caído; es decir, se ha vuelto psíquicamente anormal; y de ahí que en su psique las leyes que gobiernan el crecimiento corporal no puedan aplicarse.
La auto-observación es simplemente un medio para alcanzar la normalidad, y ésta es una condición primordial para el desarrollo normal posterior. Una vez normalizada, la psique puede cuidar de sí misma; pero su normalización es el obstáculo. Por tanto, dijo Pablo, "trabajo hasta que Cristo nazca en vosotros".
Los animales tienen estados de sueño y de vigilia. Nosotros tenemos sueño, pero no vigilia. Cuando estamos despiertos, estamos ligeramente hipnotizados.
Los estados de conciencia son el Sueño, la Vigilia, la Auto-conciencia y la Conciencia Cósmica. La vigilia es un pseudo-estado de conciencia; en realidad sólo hay tres formas y nuestro estado de vigilia es anormal entre los estados de conciencia. La auto-conciencia es la conciencia de uno mismo; uno mismo es la cantidad de la semilla conceptual original que se ha actualizado y su forma es el cuerpo; por lo tanto, la auto-conciencia es conciencia de nuestro cuerpo. La conciencia cósmica es la conciencia del Cosmos, es la conciencia de que existen otros planetas además del nuestro, otros soles y el Sol Absoluto, y que son los centros de un ser; es pues una conciencia del cuerpo de Dios.
Pensar en torno a estos temas es construir en torno a ellos y dar contenido a los niveles más profundos; produce una forma de comprensión que es específicamente humana.
Trate de inducir una necesidad emocional real de observarse a sí mismo repitiendo el mantram: Deseo recordarme a mí mismo. Esto es un truco psicológico.
He aquí un ejemplo psicológico de la octava en las relaciones personales:
RE- El intento de descubrir, por parte de la otra persona, lo que realmente desea hacer, es decir, cuál es su deseo esencial;
Representar papeles es una forma de experimentar. El objetivo final es elegir un papel en la vida en lugar de (como ahora) ser elegido involuntariamente.
Belcebú: el hombre realizado, el hombre objetivo ideal. Su función ha cesado. Tiene ya una crítica. Ha rendido sus conclusiones sin prejuicios, imparcial y constructivamente, pasándolas a Hassein.
Juan Bautista: la conciencia moral objetiva clamando en el desierto del cuerpo. La conciencia moral decapitada por la vida exterior. "Mirad al Cordero de Dios" -el "Yo".
Dios es el Yo del universo. Krishna:
el "Yo" de Arjuna.
Está dicho: Si tu "Yo" es íntegro, tu cuerpo entero estará lleno de luz. Yo y el Padre somos uno. Estad quietos, y conoced que "Yo" soy Dios.
"Yo" es el agente moral:
la moralidad objetiva proviene del "Yo".
"Yo" es el Mesías, a quien
la criatura espera.
La religiosidad es una actitud emocional ante la pregunta: “¿Por qué he nacido?”
Los científicos se ocupan en anatomizar
el cadáver del universo.
El científico ordinario: aquel que posee una variedad de información no verificada por la propia experiencia, y que a menudo es refutada por otro "científico".
La ciencia ve todo mecánicamente, a través de parte del centro instintivo-motor. En una crisis no tiene respuesta a las necesidades humanas.
La ciencia se ocupa del "cómo", no del "porqué".
Nuestro mundo, la Tierra, es la nota Mi en uno de los rayos cósmicos; la localización en el espacio de dos mil millones de seres deformados: el planeta lunático.
Deberíamos esforzarnos en hacer cada vez más, cada vez mejor, y cavilar sobre ello cada vez menos. Nada de lo que puedo hacer, aun lo mejor que me es posible, puede ser bueno. Como dijo Jesús: “Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos” Por eso me esforzaré en hacer lo mejor que pueda.
No juegues con álgebra sin haber estudiado aritmética. “Buscad primeramente el Reino de los Cielos”. Sé como un niño pequeño, interesado en sí mismo.
Gurdjieff relacionaba la 'presencia' con lo que está presente en uno. Incluye la potencialidad en la medida en que ella comience a hacerse evidente. Decía de un arbusto: 'joven presencia'.
"Es tanto el hecho realizado como el proceso de realización. Masa más energía"
El último grado
de la enseñanza esotérica es el simple sentido común.
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Extractado, seleccionado y compaginado por Alfredo Marinelli para el blog: “Gurdjieff y Ouspensky - Estudio e Investigación”.


